Espero que este finde me lo tome con calma. Las compras ya están hechas, no hay nadie en mi casa, asi que no tengo ni que cocinar. Me iré al cine y a ver tiendas, quiero pasar 2 días tranquila. He estado con mucho estres, creo que puede ser por el cigarro, no lo sé, pero algo raro me pasa. Aunque fui al ginecólogo y me vio mejor que nunca, claro que necesito bajar de peso. Le conté que he recuperado 5 kilos de los 9 que bajé y lo que me dijo que es por dejar de comer ciertos alimentos como las harinas, las proteínas. Que esas dietas tienen rebote, que es mejor acostumbrar al cuerpo a comer poquito de todo, que sean harinas integrales, quitar el azúcar, comer mas verdura y fruta que otra cosa y bla bla bla bla. Pero es cierto, le conté de la pomada BAMITOL y me dijo que muchas de sus pcientes la usan cuando dan a luz y les ha dado buen reslutado, asi que a ejercitar con la pomada puesta y a sudar.
Hoy camino a la oficina, venía pensando en si soy feliz o no. Que ideas para las 8.30 de la mañana, pero asi se me vino a la mente en medio del tráfico. Puedo decir que con todas mis carencias, defectos, etc. tengo mas cosas buenas por las cuales agradecer. Me acuerdo hace como 3 años una amiga de la alberca me invitó a platicar mas profundamente con ella. Ella es psicóloga, tanatóloga y opera una máquina conectada a la computadora que da resultados de todo lo que nos pasa a nivel espiritual, físico, psicológico, todo mediante unos electrodos que van conectados a los tobillos y las muñecas. La verdad es que fui muy escéptica, no iba a creer nada de lo que me dijera, pero para mi sorpresa, me dijo de que enfermedades padezco, que me duele físicamente, que vitaminas necesito, en fin mil cosas que ni me imaginaba. Algo que me llamo mucho la atención fue que me dijo que YO NECESITABA tener dichas y alegrías en mi vida. Esto me caló hondo y le dije que como puedo tener alegrías si no las tengo, no las siento. A lo que ella me dijo que las busque o las invente o haga como que siento alegría. Le dije que eso era fingir algo que no tengo. Me dijo que para los fines que yo necesitaba era muy válido fingir alegría, que empiece con las cosas mas simples, una flor, un amanecer, mi música, un libro, una plática, etc. Que no me cree expectativas de otros, que nadie me va a dar la alegría, SOLO YO puedo buscarla y mas que nada encontrarla. Asi que asi fue como empecé a creerme que estaba alegre, salía muy tempranito a mi jardín, respiraba hondo, veía mis rosas que me dediqué a cuidar, sembrar nuevas, poco a poco todo era nuevo para mi, el pasto húmedo, tocarlo con los pies descalzos. Luego fui a la playa y todo me encantaba, todo apreciaba y asi empecé a creerme que estaba alegre, que sentía dicha. Ahora cada día me propongo estar alegre, porque feliz, es tan subjetivo ese termino que a veces ni lo ubico, pero alegría si, si la siento. Muchas veces fingí esa alegría y ahora ya la siento. Es un poco como manejar mis emociones. Claro que a veces no la encuentro y no puedo fingirla, pero desde que me levanto pongo pensamientos positivos en mi mente, le dicto a mi mente como va a estar (ojalá y pudiera convencerla de comer más poquito). Creo que es lo que me ha ayudado a sobrevivir con plenitud.
Bueno nenas me pasé de la raya con este análisis, pero es una historia que me pasó y quería compartirla.
Buen finde, muchos besos y mas ánimo en todo lo que nos propongamos.
































